
Para Carla a la intemperie
Profanación de unas ruinas
El océano comiéndose la costa.
Y después, la invasión de las langostas.
¿Para qué, dios suyo al partir
y ajeno al volver, para quién
son las largas extensiones de comercios
y el sol puesto de moda? Tras un mes,
esta costa habrá vuelto a ser desierto:
una sed de la que el mar se burla con su vaso
que alcanza y quita, alcanza y quita. Y los viajeros
estarán lejos de aquí, devorando sin ganas
su cosecha habitual. Nuevamente hambrientos.
Pero nosotros podríamos haber venido,
fuera de temporada, como manda la costumbre,
a ganarnos el pan, como en la época
de las grandes cosechas, cuando los propietarios,
codiciosos y agradecidos, extremadamente conscientes
de su deber de anfitriones, devolvían al suelo
cada céntimo de su torre de metálico
bajo la forma de otra torre, interrumpida
cada una de ellas ahora que el viento sopla de frente,
atravesando, bajo el cielo ardiente o apagado,
las estructuras abandonadas como ruinas.
Entre grandes expectativas levantamos hace tiempo
ese espectro de castillo al descubierto los días de lluvia.
Qué elocuentes las vigas desvestidas.
Para robar el fuego sagrado hace falta un templo
que guarde el calor y hace más de un verano
que de este sitio el viento se ha llevado las cenizas.
Pero este lugar sólo está muerto
cuando su gente vive aquí.
El viento se calla y el mar se retira.
Las nubes pasan lo más alto posible.
El aire es un cristal. Las hojas quietas,
como si los árboles no quisieran ser notados.
El sol presta con un gesto ausente
su luz indiferente. Como antiguos conquistadores
al entrar a un templo bárbaro,
señores y señoras pasan todo el día por aquí
sin oír otra voz que la propia. Compran
y venden todo el día, arreglando
lo público en susurros y lo íntimo a gritos,
regateando, saludándose, evitándose,
y ajenos al monte y al abismo, adormecidos,
al fin desaparecen con la luz. Recién entonces,
abriendo uno tras otro sus ojos constelados,
este lugar vuelve a dar señales de vida.
De día el cielo al menos sigue cerrado a visitantes,
libre espacio de circulación de aviones.
Diciembre 2016