Sólo para tus oídos

Las olas y el viento. A fines de los años setenta, Onetti acabó de una vez Dejemos hablar al viento, novela que llevaba arrastrando desde mediados de los sesenta (Justo el 31, uno de sus capítulos, se publicó como cuento en 1964) y en la que mucho antes del desenlace la quema final de SantaSigue leyendo “Sólo para tus oídos”

Migajas literarias

Miseria del oficio. La diferencia entre escribir y redactar es que lo último es aburrido. Traducir pocas veces es un arte. Por el camino que no se detiene. Citado parcialmente, Proust suele inducir a engaño. El sentido de lo que dice siempre está desplazado y ese desplazamiento es el asunto de su novela, además delSigue leyendo “Migajas literarias”