La moral de un estilo

Céline en sus últimos años: “Yo no soy un hombre de ideas, soy un hombre de estilo.” Joyce en conversación sobre política con su hermano Stanislaus: “Eres un aburrido moralista, Stan. A mí sólo me interesa el estilo literario.” Beckett, sin embargo, decía que Joyce tuvo una influencia principalmente “moral” en él, al enseñarle loSigue leyendo “La moral de un estilo”

Cuestiones de estilo 5

La moral de un estilo Céline en sus últimos años: “Yo no soy un hombre de ideas, soy un hombre de estilo.” Joyce en conversación sobre política con su hermano Stanislaus: “Eres un aburrido moralista, Stan. A mí sólo me interesa el estilo literario.” Beckett, sin embargo, decía que Joyce tuvo una influencia principalmente “moral”Sigue leyendo “Cuestiones de estilo 5”

La ética del desengaño

Creí que era un gran concepto o al menos una gran idea, pero empecé a escribir y me dí cuenta de la obviedad solapada, pues al fin y al cabo toda ética nace del desengaño y cada una de un desengaño preciso, particular, intransferible como experiencia para el desengañado y sin cuya emergencia se quedaSigue leyendo “La ética del desengaño”

Madre o madrastra

Los cuentos infantiles, en especial Blancanieves, lo muestran muy bien: se ofrecen a la mujer, como destino, dos maneras de reproducción, las cuales no es difícil identificar de inmediato, desde el punto de vista moral, atento siempre a estas historias, respectivamente con el bien y con el mal, o sea, con la necesidad y talSigue leyendo “Madre o madrastra”

Contrariando a los clásicos

El procedimiento lo aplica Lautréamont en sus Poesías y también los situacionistas de Guy Debord en sus detournements o derivas. Consiste en tomar cualquier frase memorable de algún clásico, es decir, de alguien cuyo nombre pueda remitir a alguna especie de autoridad literaria, y retorcerle, literalmente, el pescuezo. Por ejemplo: Al escribir lo que pienso,Sigue leyendo “Contrariando a los clásicos”